Burdeos siempre estará en nuestro corazón, por las gentes que fueron amables y nos ayudaron, por sus calles que son un monumento en sí, por esa noche tranquila y de iluminación tenue que te dan ganas de quedarte a vivir alli, hoy nos fuimos con una promesa, volveremos.

Burdeos siempre estará en nuestro corazón, por las gentes que fueron amables y nos ayudaron, por sus calles que son un monumento en sí, por esa noche tranquila y de iluminación tenue que te dan ganas de quedarte a vivir alli, hoy nos fuimos con una promesa, volveremos.