“Se ha estrellado una avioneta”, dijo mi madre tras abrir la puerta de mi habitación, poco caso le hice, estaba más concentrado en seguir la peripecias de Friends, a los pocos minutos volvió a abrir la puerta, “¡se ha estrellado una segunda avioneta!”. Eso ya me hizo levantarme de la cama e ir al salón, me senté en el sitio donde permanecería durante las próximas 9 horas, la fotografía no volvió a ser la misma.
